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Entrevista de La Industria del Pan al Dr. Marcos Lagomarsino

13 de Marzo de 2002

Desde fines del año pasado, con motivos de los “acontecimientos” económicos y políticos ocurridos en el país, en nuestra industria estamos viviendo momentos realmente problemáticos, teniendo en cuenta lo ocurrido con nuestro principal materia prima. El Presidente del directorio de Molinos “Andrés Lagomarsino e Hijos SA.”, Dr. Marcos Lagomarsino, hombre conocedor, no solo de la problemática molinera sino de todo el proceso trigo - harina - pan, a nuestro requerimiento nos concedió una entrevista, la que se realizó el día miércoles 13 de marzo de 2002 en la sede administrativa sita en esta Capital, calle San Martín 229, comenzando a las 11 y 30 horas.

P. ¿Cuál es su punto de vista sobre la situación?

La molinería viene sufriendo un proceso de descapitalización y destrucción fenomenal.

Fíjese que en los últimos cinco años han desaparecido más de treinta molinos, más de treinta empresas y algunos de magnitud sorprendente. De las tres o cuatro empresas grandes que existían hace cuatro años, Molinos Río de la Plata, Minetti y Cía., Molinos Concepción, ninguna ha quedado, Concepción se atomizó, Río de la Plata se fusionó en otra empresa, porque se vendió, y Minetti y Cía. también se vendió; precisamente no pudieron aguantar las circunstancias, pero aparte de eso hay otras treinta empresas, medianas y pequeñas que se han convocado, están en proceso de quiebra, etc.

La molinería no es un ejemplo de industria pujante, todo lo contrario, es un ejemplo de un grave problema de superproducción que genera una transparencia grande; pero siempre visto por el cliente, puede ser observado porque lo daña un aumento o porque lo perjudica.

Pienso que en estos problemas no ha habido la unión, la conexión, entre el productor, el molinero y el cliente a los efectos de no depender de los factores que les son extraños.

Además la competencia de la molinería ha hecho que todo el capital molinero se vuelque hacia el sector de su clientela; el problema es que, a la vez, el sector de la clientela no es que se haya hecho rico ni mucho menos con este vuelco del capital de la molinería fundida, se ha hecho más pobre debido a una competencia existente entre los clientes de los molinos, y a la vez han volcado este dinero en su propia clientela. El ejemplo máximo es este último que ha acaecido, con el aumento de la harina, del ciento veinte por ciento. La molinería con este aumento ha perdido más de la mitad de su capital, porque ha volcado toda la reducción de plazos de cobranzas que tenía en la calle; en vez de tomarlo y tener ese capital, lo ha volcado en la duplicación de su propio costo, el trigo valía $ 100 y hoy - me acaban de informar - vale $ 235, esto es la pizarra de los trigos normales, no de los trigos de calidad; entonces en vez de poder absorber de su clientela el nuevo precio del trigo, lo absorbió de la calle, bajando los plazos de cobranza, pero está cobrando hoy por hoy al contado, y si hoy tuviera que volver a dar los cuarenta y cinco días de plazo, no tendría de donde sacarlo, quiere decir que ese capital lo dilapidó, y no tiene más esos cuarenta y cinco días de capital que tenía en la calle, no tiene más nada, esta cobrando al día. Compra, vende y compra, vende; por eso digo que es una situación en la cual prácticamente la molinería se convertido en un intermediario sin ningún manejo de la competencia.

¿No existen enfrentamientos entre los molineros nucleados en la Federación Molinera y los panaderos....?

No deberían existir, la gente debe comprender, ha habido discusiones hechas frente a funcionarios (en febrero hubo varias reuniones con el Doctor Miguens, Secretario de Comercio) en las cuales creo que se confunde la vocación del funcionario de que no se trasladen los aumentos del precio de la harina al precio del pan con la legitimidad del aumento del precio de la harina. El panadero, cohibido y presionado por funcionarios para que no aumente el precio del pan, se enoja con el molinero creyendo que el molinero especula o aumenta fuertemente la harina basado en una especulación. El molinero lo único que hace es lo que expliqué recién: perdiendo gravemente parte de su capital, trasladar el aumento. Fíjese usted lo que pasaba en el momento en que se desarrolla todo este fenómeno: durante el mes de enero en el cual, forzadamente la molinería hace un pacto con el gobierno y aguanta el aumento, tenía en la calle alrededor de 40 días de cobranza, cobranzas de harina que estaban alrededor de los $ 11. Esa mercadería se va cobrando recién a fines de enero, principios de febrero, cuando desde fines de diciembre, no existía mercado de trigo, no podíamos comprar trigo, nos comimos la existencia. Se llegó a un precio intermedio que rondó los $ 14,$ 15, en la primera mitad de enero, y cuando empieza a haber mercado allá por el 28 de enero ya estaba a $ 200 el trigo. Es decir que tuvimos que comprar un trigo de $ 200 con harina de $ 11 que estábamos recién empezando a cobrar. Esto es una realidad, no es una cuestión de especulación o personal, hablo siempre en nombre de la molinería. Puede haber alguien que hubiera tenido trigo, alguien que no tuviera o alguien, prioritaba -como el caso nuestro particularmente- estar en el mercado; los molinos institucionales como el nuestro no podían desaparecer del mercado, si no que todos los días tenían que seguir abasteciendo a su clientela, y entonces teníamos que seguir el aumento, en la medida que podíamos, rápidamente; por el contrarios, alguien prudentemente salió del mercado, desapareció del mercado, porque no quería ir a poner la cara frente al cliente y decirle: “mirá, lo que vos ayer pagaste $ 11 hoy vale $ 20” y recibir los cachetazos. Entonces se retiraron porque no podían comprar trigo o no quisieron hacerlo, desconectando los establecimientos, se retiraron; y cuando el mercado se estabilizó y el primer golpe se produjo volvieron a entrar con los precios que más o menos ya se habían estabilizado.

Creo sinceramente que los industriales panaderos siguen actuando individualmente. Llaman a las Asociaciones, se reúnen, pero luego llevan su pan a las reventas o supermercados o farmacias o verdulerías a precios irrisorios.

Pero fíjese Pérez: nosotros tuvimos una reunión con el Jefe de Gabinete, Capitanich, hace cosa de tres semanas, en la cual él nos preguntaba que podíamos hacer o inventar, a los efectos de generar una harina más baja, o pan más bajo, y le comentamos específicamente que en realidad las posibilidades de lograr calidades más bajas de harina en base a acercarse al endosperma en la molienda produciendo harinas negras, etc., en cuanto a reducción de precios no tenían importancia como para lograr una baja en el precio del pan. Pero ahí surgió una idea que tenía el gobierno con respecto a cierta especulación por parte del sector panadero y me tocó a mí desvirtuar esta idea, haciendo un comentario sobre la realidad de lo que le sucedió al industrial panadero en todas estas últimas dos décadas: de la desaparición de la Ley de Fondos de Comercio, lo que permitió el pulular de panaderías y una competencia enorme que se fue desarrollando con la reventa por esta desaparición. Y que significó la disminución de la comercialización en cada una de las bocas de producción. Panaderías que mojaban 20, 25, hasta 30 bolsas, de golpe producían 5, 4 ó 3 bolsas, lo cual significa un aumento muy grande en el costo; entonces las estadísticas marcan, con respecto a una relación que parecería grande entre la harina y el pan, no es tal porque el aumento de todo el resto de los costos en la panadería ha hecho que el industrial panadero fuera poco a poco reduciendo sus márgenes y empobreciendo sus industrias.

Otro fenómeno muy importante fue la aparición de un IVA descomunal, el 21% más un 5% de percepción, que totaliza un 26 %, es tremendo para un cuasi comodity como es la harina. Esto fomentó un desarrollo de negocios clandestinos o negros, que perjudicó en general a toda la industria. Y esto es un fenómeno que quizá el panadero no se da cuenta de la magnitud que tiene, y ha empobrecido a toda la panadería institucional, porque un 25% en el 26% del costo más ingresos brutos en el caso que lo hay, significa una diferencia tal que es un llamado, es una agresión tan grande que hace que el precio general baje y lo que el panadero maneja, en cuanto a capital, es mucho menor, y cuanto menor es el precio de lo que el panadero maneja, menor es la rentabilidad que tiene. Este es otro fenómeno que se agregó a la desaparición de la Ley de Fondos de Comercio. Fíjense que si ustedes marcan un punto de inflexión en donde comienza el deterioro de nuestro sector, está ligado a estos dos fenómenos, a la generación de un I.V.A. muy fuerte, y a la desaparición de la Ley de Fondos de Comercio. Todo el resto, toda esta competencia, todas estas acusaciones recíprocas, esta invasión de zonas, esta venida de un sector al otro y generación de reventas, son consecuencia de estos dos fenómenos.

La idiosincrasia del panadero pequeño, es un importante eslabón de la cadena para su deterioro.

Yo estoy de acuerdo en que la idiosincrasia del individuo es la que de alguna manera subyace en la suerte de toda una operatoria. Pero estoy totalmente convencido de que los fenómenos legales que rigen una actividad, sin que el individuo se dé cuenta, hacen al progreso o a la destrucción de la actividad misma. Le doy un ejemplo: la idiosincrasia de los molineros, hace veinte años o ahora, es exactamente la misma, yo no he visto grandes cambios, sin embargo hace veinte años existía la Junta Nacional de Granos, como sistema de manejar las cuotas de molienda, etc., dentro de la molinería, y hace diez años que no existe más, ha cambiado absolutamente la suerte de la molinería, los fenómenos de concentración, la desaparición de casi más del cuarenta por ciento de la industria molinera debido simplemente a este cambio en las condiciones legales, y los molineros son los mismos, no hay grandes cambios, esto es un ejemplo de cómo políticas económicas materializadas en leyes, alteran totalmente las posibilidades de progreso de un sector.

El panadero ganaba más cuando tenía precios máximos. A partir de que lo dejaron libre, se produjo todavía más la atomización, la venta del pan a precios de remate.

Pero ese fenómeno tuvo lugar exactamente al mismo tiempo que la desaparición de la Junta Nacional de Granos, y una duplicación de la oferta de materia prima de harina concretamente en el mercado, con una baja en el precio relativo de la harina, y una desaparición de la Ley de Fondos de Comercio, y un aumento de un impuesto como el I.V.A. del veintiuno por ciento. Todos estos fenómenos juntos hicieron que pululara la reventa, bajara el precio porque la presión de la harina barata y fuerte, en cuanto a presión, hacia que un panadero cada vez fuera bajando su precio, los molinos se iban fundiendo por un lado, pero las panaderías también eran sujetos de esta tremenda competencia.

¿Según su óptica, como son las cosas en este momento?

Puede haber variaciones importantes, en más o en menos, pero resultan extrañas a lo que normalmente sucede a fin de febrero en la Argentina, resulta una luz colorada muy importante para el mercado interno.

Yo observo una contradicción, por un lado los funcionarios promueven las exportaciones de trigo porque eso les significa una entrada de divisas al país...

... Así es .

... pero por otro lado llaman a los molineros y a los panaderos, para tratar de que haya pan barato, y no toman ninguna medida, por el contrario, promueven las exportaciones.

Bueno, pero fíjese que el funcionario, tomando cuenta de esto, con la única herramienta que tenía a mano, le puso retenciones a la exportación de trigo del 10 %, cuando eso sucedió fue cuando de golpe el trigo bajó de $ 210 a $ 180, o algo por el estilo; y digo que bajó en vacío porque dentro de esos tres días de febrero no hubo operaciones, el vendedor con esas retenciones, el comprador; todos dijimos, “esto tiene que hacer bajar el trigo”, y bajamos nosotros el precio el 10% y no fue así, al contrario, estas cifras junto con la posibilidad de no vender, sino guardar el trigo y vender el maíz y la soja, hicieron que inmediatamente pasados esos tres días, la demanda, acuciada porque hay demanda, por estas cifras mismas y por la necesidad de mercado interno porque la molinería vuelvo a repetir, no tiene stock, entonces tiene que estar comprando todos los días, no puede aguantar una semana sin comprar, inmediatamente tuvimos que vernos obligados a levantar el precio, y superamos ampliamente el precio que existía con anterioridad a la puesta en marcha del 10% de retenciones; quiere decir que la teoría se dio totalmente a la inversa, fue como un despertar de conciencia del sector productor que la exportación que es la que rige el precio del único mercado que existe de trigo, puede pagar mucho más de lo que se estaba pagando; entonces aún con 10% de retenciones se podía pagar más de lo que se estaba pagando tres días antes, fue así que se empezó a disparar el precio del trigo y es así que hoy lo tenemos en $ 235.

En realidad el objetivo de poner la retención a las exportaciones era doble, pero el principal era la recaudación. El segundo objetivo era la baja en el mercado interno; el principal objetivo, la recaudación, se produce, es una forma muy fácil de recaudar a través de una retención a la exportación, en un mercado histérico, altamente demandado, con un dólar disparándose, con una cosecha que resulta escasa después de los números que hemos visto en el cuadro que le he entregado; evidentemente el segundo objetivo de baja en el precio, no se cumplió, tendrían que ser tremendas las retenciones a aplicarse como para que tuvieran el efecto deseado y aún así no estaríamos seguros de lo que pase, porque fíjese, que la paridad –yo estaba comentando- que puede pagar la exportación, de $ 290 hoy, de trigo argentino, es para poner a Brasil en igualdad de condiciones con los trigos de origen americano o canadiense; para ponerlo en otros términos, la exportación comprando a $ 290 puede competir con los trigos canadienses o americanos que van a Brasil.

¿A cuanto están ...?

El equivalente a los $ 290 más el flete para llegar a Puerto Groselleros, el equivalente a eso, hoy por hoy los precios Golfo; no se cuales son pero este es el cálculo que tengo.

El problema es que el brasileño, aún a la paridad, ha mostrado que prefiere el trigo argentino; los trigos americanos y canadienses, estos últimos son muy buenos, no son muy gustados por el brasileño, prefiere el trigo argentino, porque nuestro trigo le permite el trabajo en tabla, con fermentación lenta, que prefiere.

De manera que aún a esta paridad de $ 290 nosotros no sabemos si ese es el límite real, porque puede llegar a pasar, y ha pasado varios años anteriores, que la exportación superó ampliamente el límite que la paridad, con los trigos de otras procedencias, introducían en la exportación.

En ese contexto en general, ¿Canadá y Estados Unidos tienen capacidad para surtir mercado, han cosechado suficiente trigo?

Sí, el americano tiene capacidad como para abastecerse, las reservas de ellos son mucho más grandes que las nuestras, en ese sentido no hay problema, pero acuérdese que siempre en el caso de que anotáramos las reservas nuestras internas, ¿porqué hablamos de todo esto, de todas estas paridades y esta relación?; porque si tenemos que empezar a importar trigo de otro lado, el costo de importación sería mucho más alto que estos niveles de los que estamos hablando, aparte de toda la logística, de internación de los trigos a todos los molinos del país que eso provocaría. No estoy hablando de eso ni generando ninguna expectativa dramática ni mucho menos, pero es una luz de alerta que debemos tener en cuenta. Entonces frente a esto, frente a la descapitalización que se produjo en la molinería por lo que queda dicho, frente a un año complicado desde el punto de vista de aumentos de costos, que los vamos a tener subiendo rápidamente, ayer el dólar tocó los $ 250 y se especula respecto a la suba que puede subir mucho más de ese valor. No nos olvidemos que el trigo es un elemento que guarda estrictamente relación con el valor del dólar, yo siempre digo “hagan de cuenta que están comprando dólares cuando compran harina”, en este momento es una relación similar por eso, poder ofrecer harina, o reservar volúmenes de harina, o financiar la harina a largo plazo, es como pedir comprar un dólar y pagarlo financiado, es imposible, y al molinero le resulta totalmente imposible, por eso yo decía al principio que somos intermediarios, somos casas de cambio que compramos trigo del productor exactamente igual que las casas de cambio que compran dólares del Banco Central y se lo venden exactamente igual que a la gente que está haciendo cola por la calle San Martín, entonces esto va a ser difícil de poderse manejar en forma diferente a la que sea inmediata y rápida.

Perdón, ¿la operatoria actual es vender al contado?

Es que no hay otra medida, seguramente los molinos no tienen otra posibilidad porque si vendieran financiado, los molinos que hemos vendido financiado, en estos últimos tiempos, hemos ido perdiendo, por los sucesivos aumentos, nuestro capital. El molino - fíjese la evolución - ha ido perdiendo su capital, llega a vender al contado, ya está empezando a vender anticipado, cuando se le agote esa posibilidad empezará a hacer fasones y finalmente llega a su quiebra. Estos fenómenos vienen sucediendo y son los que le han pasado, matemáticamente, a algunos establecimientos.

Entonces para evitar eso, y ahora hablo específicamente de su empresa, la solución que tienen es vender al contado.

Dependerá de las circunstancias, ahora hablo a nivel de la empresa, hay empresas que tienen posibilidades con un mercado más abierto, si se regenerara el mercado a término, o niveles de calzarse con divisas a término, que tampoco hay niveles razonables, bueno, se podría llegar a pensar en la financiación; si uno tuviera posibilidades de financiación, en estos momentos no existen, en este momento no hay un mercado a término.

Cuando usted dice cobrar anticipado, dice cobrar antes de enviar a la harina.

Claro, porque en la medida en que se cobra anticipado, si estamos hablando de empresas serias y solventes, a las cuales uno puede tener confianza, el molino sí puede realizar la compra del trigo, entonces puede generar un stock específicamente con el dinero del panadero o el cliente, que paga como para comprar trigo; en ese sentido si alguien quiere asegurarse un volumen a un precio determinado, hoy por hoy, comprar harina es igual que comprar dólares y entonces si uno tiene el capital necesario como para aprovisionarse, bueno, es una forma de preservar o generar una ventaja, una utilidad de su capital.

En el contexto que estamos viviendo, ni cheques ni nada se puede aceptar.

DRL: Siempre y cuando sean al día, nosotros gracias a Dios tenemos una muy buena clientela, sana... Sorprendentemente, en el rubro nuestro, no hay niveles de incobrabilidad por tanto la panadería se ha mantenido a pesar de todo, esos niveles son muy sanos en comparación con lo que le ha pasado a otros, y esto hace un poco a la actividad en la que estamos, - mal de muchos, consuelo de tontos - pero pensémoslo positivamente, la industria de la actividad, tanto molinera como panadera en un fenómeno altísimamente recesivo como el presente, son una isla, es decir, si bien hoy hay reducciones en las ventas y hay problemas en las cobranzas, estos problemas son relativos con los que le suceden a otro tipo de actividades. El otro día estaba leyendo, actividades como los restoranes con pérdidas del 60%, y todo el resto en alrededor de un 40%, yo no creo que la panadería o la molinería tenga ese tipo de reducciones, con lo cual dentro de todo este contexto tremendo que está viviendo la Argentina, un fenómeno de este tipo disminuye, agota, la rentabilidad, pero por lo menos permite la actividad permanente.

De cualquier forma la panadería está en un estado larvado, pero totalmente en la lona.

Me consta que es así, pero fíjese que quizá yo he visto panaderos que no son conscientes de estos períodos hiper inflacionarios, es decir, nosotros tenemos en nuestra industria específicamente ya no una hiper inflación, es una hiper hiper inflación, porque fue un 100% de aumento en dos días, cuando se produce la devaluación y empieza la corrida del dólar de uno a uno a un dólar de uno a dos, se produce tan rápidamente...

... Decía que estos períodos hiper inflacionarios, el panadero se enoja con esto porque no sabe manejarlo, con rudeza, y se enoja con su proveedor en vez de con rudeza aplicar el efecto sobre el cliente prioritando el mantenimiento del capital, si no lo hace, si no tiene la rapidez o fuerza para prioritar esta decisión de mantener el capital, y se enternece o es laxo con sus cobranzas y sus ventas, va a sufrir graves consecuencias. En estos fenómenos rápidos de pulverización de la moneda, son momentos en los que hace falta proteger al capital, no buscar desarrollos a estas alturas, ampliación de clientela o lo que fuere, si uno no cuida ese capital y no lo tiene muy calzado con sus compras, si usted está pagando su harina a siete días, no tiene que tener sus ventas de ninguna manera a más de siete días, cálcelas exactamente con eso.

Mi última pregunta ¿cuál es su pronóstico?

La visión nuestra es ésta: primero, nuevamente, yo quiero agradecer a nuestros clientes la paciencia y la aceptación que han tenido y la comprensión sobre el fenómeno que ha afectado a nuestra industria; en segundo lugar les quiero decir, miren que esto es un fenómeno que lamentablemente escapa absolutamente a las posibilidades que va a tener la industria molinera que como intermediaria en la cadena trigo – harina, lo único que va a poder hacer es trasladar los aumentos que se produzcan en el trigo; tercero precisamente por estas dos razones téngase mucho cuidado con los aumentos del trigo y con las devaluaciones, porque las devaluaciones van a incidir en forma instantánea y como mínimo en los precios del trigo, porque por las razones que apunté no es un año donde esté sobrando trigo, porque como todo este fenómeno devaluatorio, amplía, fortifica y exalta a la exportación, vamos a tener que estar luchando contra la exportación a los efectos de que no se nos desabastezca el trigo. Va a ser un año complicado.

Por último debido a las tres anteriores razones, prevea el panadero no tener sus plazos de cobranza a una hora más tarde del plazo de pago que tenga con su proveedor habitual, cuide su capital, manténgase vivo y aguante.

N. de la R. Para nosotros ha sido una entrevista altamente aclaratoria y más allá de los diferentes criterios o las coincidencias que se puedan tener con el Doctor Marcos Lagomarsino, creemos que ha sido una clase magistral.

Por Jorge Raúl Perez

El Sector